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Historia bíblica · Reinos divididos

El reino se divide: Israel y Judá

Roboam rechaza aliviar las cargas del pueblo. Las tribus del norte se separan y reconocen a Jeroboam, mientras la casa de David conserva el gobierno de Judá. Los nuevos centros de culto en Betel y Dan refuerzan la separación. Con el tiempo, Samaria será capital del reino del norte y Jerusalén seguirá siendo la de Judá.

c. 931 a. C.

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Contexto del relato

Los libros de Reyes alternan desde aquí entre dos historias políticas simultáneas. Leerlas como una sola sucesión produce confusión. La cronología del atlas las entrelaza y distingue los lugares, sin suponer que las fronteras permanecieron invariables.

Significado y conexiones

La división surge de decisiones sobre poder, trabajo y fidelidad. Los profetas denunciarán tanto la idolatría como la injusticia de los dos reinos.

Ideas principales

Cronología y criterios de datación

Reconstrucción bíblica tradicional aproximada. El año sirve para ordenar el relato y sus capas; no equivale a una datación arqueológica demostrada.

Geografía del episodio

Las capitales corresponden a etapas distintas del desarrollo de los reinos. No se proyectan fronteras del siglo VIII sobre el momento inicial de la división.

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